Por una Menstruación Amigable
Hace tiempo llegaron a mi vida las copitas menstruales, una saludable alternativa a las toallas sanitarias y a los tampones ¿y qué crees?
No podría volver a vivir una menstruación sin ellas, si bien no son perfectas, son mucho mejores que sus alternativas desechables. Te invito a seguir leyendo.
¿Te has preguntado qué hacían las mujeres durante su menstruación antes de las toallas sanitarias? Mis tías me lo han contado, utilizaban compresas y trapitos de tela, reutilizables, ya que se lavaban y volvían a usar. Amables con el cuerpo y el ambiente. La historia de las toallas sanitarias comienza en la primera guerra mundial, cuando enfermeras del servicio norteamericano empezaron a utilizar celulosa en capas para cubrir y sanar heridas de los soldados. Kotex, del inglés cotton texture (textura de algodón), sale al mercado en 1920 como la primera toalla femenina.
Las primeras toallas femeninas fueron accesorios poco cómodos, de gran tamaño y algunas necesitaban cinturones para ser sujetadas. Antes no existían las tiras plásticas pegables a la ropa interior. Ahora existen en una variedad de tamaños, con alas, aromas y colores. Y es precisamente esa propiedad para "eliminar" el olor y evitar derrames, lo que está intoxicando a las chicas desde una zona muy íntima de nuestro cuerpo. Piénsalo, se necesitan muchos químicos (nada naturales) para diseñar esas toallas "súper poderosas" antiderrames, antiolores, que "mejoran" el pH de nuestro cuerpo.
La verdad es que el tejido (sangre) menstrual no posee un mal olor, es el contacto con el aire y la humedad de la zona el que genera esa incomodidad cuando se utilizan toallas sanitarias. Esas mismas condiciones propician el desarrollo de irritaciones y pequeñas infecciones como consecuencia de nuestro periodo. La sangre menstrual es limpia si pasa de nuestro interior al excusado, y no represeta ningún riesgo a nuestra salud.
¿Y qué decir de los tampones? Ellos si que son alternativas altamente invasivas, si bien te permiten realizar ciertas actividades, como nadar durante la menstruación, su actual capacidad absorbente se sabe relacionada con alterar la humedad y pH de la pared vaginal. También se han reportados casos del síndrome de shock tóxico. Los tampones no siempre fueron así, se dice que fueron utilizados desde hace más de dos mil años, incluso antes de las compresas, y se elaboraban de diversos materiales según la región. Debido a prejuicios morales y religiosos respecto a la menstruación cayeron en desuso, hasta la segunda guerra mundial, cuando las mujeres se unieron a la fuerza laboral y necesitaban la comodidad que un tampón puede proporcionar.
Hoy día tenemos las copitas menstruales, dispositivos que vieron la luz en la década de los 50s. Diferentes diseños han sido patentados, y existen diferentes marcas que las fabrican de silicona, lo cual las hace seguras para su uso. Este tipo de silicona es el mismo que se emplea en implantes médicos (estéticos). Si bien existen diferentes tamaños, colores y terminaciones, todas están enfocadas en lo mismo: hacer de nuestra menstruación un proceso agradable.
Las copitas menstruales si bien no son perfectas, son mucho mejores, puedes olvidarte de traer la sensación de un pañal o un bulto húmedo entre las piernas; olvídarte de esas manchas extrañas que evidencian tu periodo y alcanzan hasta la silla en la que descansas. Las copitas también representan un ahorro económico, pues es una única inversión que puede durarte entre 5 y 10 años, comparada con otros productos sanitarios que cada mes tendrías que estar comprando. Desde la perspectiva ambiental, no generan residuos ni desechos contaminantes, una mujer por si sola utiliza millones de toallas sanitarias o tampones durante su vida, mismos que no se degradan a corto tiempo. Es por eso que las copitas menstruales son amigables con tu cuerpo y el ambiente.
¿Cómo elegir la que es más adecuada para ti? Simple, factores como: flujo menstrual, edad, complexión y partos naturales te darán tu talla. También puedes medir tu cérvix haciendo uso de tu dedo índice durante tus días de menstruación, colocándote de cunclillas introduces tu dedo para posteriomente medir cuánto entró, esa distancia es el largo de tu copita mesntrual. Existen unas copitas más suaves que otras, entre más rígida es más adecuada para chicas altamente deportivas, y las más suaves para chicas muy sensibles o jóvenes (niñas). La elección del color es meramente personal, yo no recomiendo blanca porque tiende a teñirse; así como la terminación, yo recomiendo palito o anillo según la marca ¿Ves? Es muy simple elegir tu copita menstrual.
Hoy día tenemos las copitas menstruales, dispositivos que vieron la luz en la década de los 50s. Diferentes diseños han sido patentados, y existen diferentes marcas que las fabrican de silicona, lo cual las hace seguras para su uso. Este tipo de silicona es el mismo que se emplea en implantes médicos (estéticos). Si bien existen diferentes tamaños, colores y terminaciones, todas están enfocadas en lo mismo: hacer de nuestra menstruación un proceso agradable.
Las copitas menstruales si bien no son perfectas, son mucho mejores, puedes olvidarte de traer la sensación de un pañal o un bulto húmedo entre las piernas; olvídarte de esas manchas extrañas que evidencian tu periodo y alcanzan hasta la silla en la que descansas. Las copitas también representan un ahorro económico, pues es una única inversión que puede durarte entre 5 y 10 años, comparada con otros productos sanitarios que cada mes tendrías que estar comprando. Desde la perspectiva ambiental, no generan residuos ni desechos contaminantes, una mujer por si sola utiliza millones de toallas sanitarias o tampones durante su vida, mismos que no se degradan a corto tiempo. Es por eso que las copitas menstruales son amigables con tu cuerpo y el ambiente.
4 desventajas de las copas menstruales (y cómo solventarlas)
¿Cómo elegir la que es más adecuada para ti? Simple, factores como: flujo menstrual, edad, complexión y partos naturales te darán tu talla. También puedes medir tu cérvix haciendo uso de tu dedo índice durante tus días de menstruación, colocándote de cunclillas introduces tu dedo para posteriomente medir cuánto entró, esa distancia es el largo de tu copita mesntrual. Existen unas copitas más suaves que otras, entre más rígida es más adecuada para chicas altamente deportivas, y las más suaves para chicas muy sensibles o jóvenes (niñas). La elección del color es meramente personal, yo no recomiendo blanca porque tiende a teñirse; así como la terminación, yo recomiendo palito o anillo según la marca ¿Ves? Es muy simple elegir tu copita menstrual.
La única desventaja que veo de esta alternativa, es no contar con un baño privado en dónde puedas retirarla y limpiarla con agua de la llave; si bien puedes utilizar papel y líquido antibacterial para hacerlo, siempre estará ese detalle. Tus primeros intentos podrías no colocarla correctamente y tener un ligero derrame, o podrías lastimarte al momento de insertarla, pero nada se compara con los accidentes de usar una toalla sanitaria. También podría suceder que se llene antes de lo previsto y se mueva de lugar ocasionando un ligero derrame, pero jamás será tan visible como un derrame de toalla sanitaria. Me disculpo por no tener experiencias respecto a los tampones.
¿Ventajas de las copitas menstruales? Poder nadar, andar en bici y ejercitarte durante tu periodo, poder utilizar cualquier tipo de prenda interior, disminuir tu huella ecológica y ahorrar dinero durante tu vida fértil. Algunos tips que te doy: retírala, lavala y vuelvela a insertar mientras estás en la ducha. No salgas de casa sin vaciarla, evitará que necesites hacerlo en un baño público. Utiliza toallas de tela si presentas ligeros derrames, los mismos distribuidores de copitas suelen tener. Al inicio de tu menstruación, utiliza agua caliente para desinfectar tu copita, siempre lávate muy bien las manos antes de manipularla. Y si te laten los huertos en casa, no dudes en utilizar tu sangre menstrual para bien nutrir tus plantas y hortalizas. Chicas más audaces utilizan las bondades nutritivas y se hacen mascarillas para la piel ¿por qué no evitar que se desperdicie?
¿Cómo utilizar la copa menstrual?
Insertar la copita menstrual es muy simple una vez que agarras práctica, no te desanimes en los primeros intentos. Una vez que ha sido desinfectada y tus manos están muy limpias, has rollito o taquito tu copita, insértala así hasta que ha entrado por completo, utiliza tu dedo para meterla hasta que su terminación queda a nivel de tus labios. Es decir, no es necesario meterla hasta el fondo, pero si por completo para evitar que se contamine con la orina o por el contacto con nuestra ropa interior. Podrás sentir como se desdobla en tu interior, para verificarlo, puedes meter tu dedo y sentir que no queden huecos entre la pared de tu vagina y la copita.
Utilizar las copas menstruales es una invitación a conocerte íntimamente, en un sentido de salud y prevención, tal vez sea por eso que en México han sido prohibidas, a pesar de su extenso uso en otros países. O tal vez a los amigos de nuestro gobierno no les agrade que dejemos de gastar en dispositivos sanitarios que nos intoxican lentamente. La razón que sea, es posible conseguir una copa menstrual si así lo deseas, a pesar de la mala publicidad que se les quiera hacer, cuéntanos cómo fue tu experiencia.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario