La prosperidad es un estado mental
¿A cuántas personas habremos ayudado hoy con nuestra actividad empresarial? Y es que desde este lado del cuadrante, impactar en el mundo, en nuestra sociedad, en nuestra comunidad es posible y factible.
En
lo personal me gusta hablar del éxito, del éxito integral para ser
exactos. En donde todas las esferas importantes en la vida de una
persona están balanceadas, esa es mi creencia. También es mi paradigma
que el concepto de éxito es personal, cada quién tiene su propia definición, aunque
es un objetivo colectivo (o debería ser) alcanzar la paz interior. Y la
paz interior recorre un camino espiritual, difícilmente se llega a ella
sin haber incrementado nuestro nivel de conciencia.
Es por eso que ser un empresario exitoso también implica (aunque no es la regla) revelar un ser espiritual, las mentes millonarias o mentes milagrosas suman a la conciencia colectiva e incluso dejan un legado que los trasciende. Algunas personas consideran que ser exitoso es almacenar grandes cantidades de dinero, y eso les molesta desde su carencia, dicha creencia limitante suele interponerse en su camino hacia la paz interior.
Es por eso que ser un empresario exitoso también implica (aunque no es la regla) revelar un ser espiritual, las mentes millonarias o mentes milagrosas suman a la conciencia colectiva e incluso dejan un legado que los trasciende. Algunas personas consideran que ser exitoso es almacenar grandes cantidades de dinero, y eso les molesta desde su carencia, dicha creencia limitante suele interponerse en su camino hacia la paz interior.
“Una mente milagrosa visualiza, imagina lo que desea como si fuera real, sueña despierta y, al hacerlo, crea realidades.” –Taller de Amor de Raimon Samsó
¿Es posible ser espiritual y empresario?
En la actualidad existimos emprendedores sociales, personas con
una visión empresarial y a la vez comprometidos con la conciencia y los
valores. Es por eso que surgió este blog, aún en construcción, como mi
aportación a la conciencia colectiva desde mi experiencia y mis amigos
cercanos. La relación trazada entre conciencia y
dinero, para algunos es imposible, para otros una realidad como bien describe Raimon Samsó en su libro "El Código del Dinero, conquista
tu libertad financiera".
Harry Palmer nos dice: "No pedimos disculpas por ser prósperos y poderosos. Quienquiera que haya creado la creencia de que la pobreza y el servicio al mundo van de la mano, le ha costado a la humanidad la ayuda de algunas personas brillantes. La prosperidad y las buenas obras van juntas". Y es que el dinero es una herramienta que nos permite realizar y alcanzar mucho, es un vehículo a veces hacia nuestros sueños, a veces hacia el bien común. El dinero únicamente potencializa lo que hay en ti, lamentablemente, sabemos que en algunas personas únicamente enaltece su gran ego, lleno de miedo y de carencia.
¿Qué es el ego?
Pareciera que las personas que tienen muchas limitaciones, en recursos, en tiempo, en emociones, etc., están llenas de ego. Y el no tan amigo ego, no es más
que la ausencia de amor y la invasión del temor. O estás en el amor o
no lo estás, así de siemple. Cuando el ego rige tu vida sucede la
separación, la separación en buscar ser especiales (sentirnos
diferentes) de los demás cuando todos somos únicos e iguales; la
separación en defender que los otros deben corregirse, pues su paradigna
es creer que el problema se encuentra allá afuera. Incluso existe el ego espiritual,
donde los egos evalúan a otros como más o menos avanzados
espiritualmente. La separación también surge cuando olvidamos que
nuestra conciencia individual se conecta con la conciencia colectiva, es
decir, cuando perdemos de perspectiva que todos afectamos la realidad,
que somos responsables de nuestro destino y el de la especie. Se dice
que entre 4 y 6% de las personas mantienen el equilibro de nuestro
mundo, ya que el resto estamos enfocados en la guerra, en el hambre, en
la crisis, en el ego.
Son nuestros miedos los que nos dicen: los empresarios son malvados, los empresarios roban a través de los impuestos, los empresarios no aportan al mundo, mejor humilde que empresario, pobre pero honesto, etc. Son muchas afirmaciones carentes que he escuchado. Y déjenme dejar algo claro: no por tener un negocio eres empresario, así como la riqueza y la prosperidad, ser empresario es un estado mental. Es un proceso que construye desde el ser a las mentes millonarias. Lo que nos lleva a lo ya dicho, la construcción del ser requiere un camino espiritual, de revelación personal, de manifestación de deseos, pero todo inicia en la mente.
En "El Código del Dinero" podemos estudiar la Ley universal que explica: para ganar dinero, debes olvidarte del dinero y centrarte en servir, servir a los demás. Así es, cuánto más sirvas, más ganarás. Pregúntate ¿cómo puedo servir a más personas? Actualmente, la respuesta se encuentra en cualquier actividad laboral que personalice/mejore la experiencia del cliente, pero eso es tema aparte. Y en compartir está el servir. No necesariamente para adquirir un bien material de regreso, en realidad compartimos desapegándonos de la idea de obtener algo a cambio, lo hacemos porque nos nace, porque en nuestro corazón se siente bien, tal cual nos dice Rodrigo en la entrevista que realizamos. Por eso un empresario exitoso, una mente millonaria, está enfocado en servir desde el corazón, emprendurismo con conciencia lo llaman.
¿Cuál sería la importancia de dar (compartir)?
¿Se puede ser empresario y espiritual al mismo tiempo? Si, se puede y se es. En especial si enfocas tu proyecto de negocios a aumentar tus niveles de conciencia, a encontrar tu yo real, tu yo consciente.
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